Gravedad…

… siempre conspirando contra mi,
empeñándose en hacerme caer…

Lo peor de luchar contra los elementos es que siempre llevas las de perder. Como cuando intentas derribar un muro a cabezazos, o compruebas la resistencia del mobiliario urbano a patadas, o te empeñas en perseguir algo que sabes que no puedes conseguir, o te desquicias porque tienes exáctamente lo único que no quieres.

Pero ahí andamos, haciendo lo que podemos, y la mayoría de las veces sin saber porque lo hacemos.

La alternativa es reconocer que has perdido, opción que a casi nadie le gusta, y que sin embargo a mi me parece perfectamente asumible. Prefiero cinco fracasos a cero intentos… y es que precisamente cuando duele es cuando recuerdo que estoy vivo.


Estás leyendo...