Desde agosto de 2009 tengo un borrador de post en mi WordPress. Lo he mirado regularmente, con cara de no saber qué hacer, frunciendo el ceño y suspirando. Creo que hay cosas que merecen ser dichas. Así que aquí va la primera, aunque sea con un año de retraso, para mis chicos de vídeos.
“Me entero por la prensa que en los últimos meses ha cambiado la organización e incluso la naturaleza de mi trabajo. En el Blog de Ángel Casaña (La Foto) descubro un interesante post escrito sobre integraciones, multimedias, videos y fotografías. No me resisto a comentar un fragmento en concreto:
En los últimos meses, las secciones de vídeo de elmundo.es y fotografía de El Mundo se han integrado en una misma, formando una sección Multimedia en la que todos hemos ganado: fotógrafos, videógrafos y editores tocamos ahora palos nuevos, con nuevas perspectivas.
[...]
La conversión de los fotógrafos en foto-videógrafos ha respetado el equilibrio y la forma de trabajo que se venía manteniendo hasta ahora. Uno de los principales errores en la implantación de estos sistemas es la confusión que puede producir con el formato televisión. Mientras en esos productos intervienen cámaras, operadores de sonido y montadores, un periódico sólo cuenta con un fotógrafo o videógrafo, un periodista gráfico.
Mi primer y gran pero es el error de concepto con el que Ángel inicia su razonamiento. En la sección de fotografía de El Mundo hay fotógrafos, y en la sección de vídeos de elmundo.es hay periodistas. No periodistas gráficos (a.k.a. fotógrafos) sino redactores. No es lo mismo un fotógrafo con una cámara de vídeo que un redactor con una cámara de vídeo. Que nadie se ofenda, el concepto “fotógrafo con cámara de vídeo” es perfectamente comparable al de “redactor con cámara de fotos”. Ni su formación ni su experiencia profesional les capacitan para realizar el trabajo del otro. Si el fotógrafo se limita a tomar imágenes en vídeo para que otra persona (editor, redactor…) monte las imágenes, ese puesto ya existe desde hace muchos años en televisión, se llama camarógrafo y, desgraciadamente, si se pretende que un fotógrafo grabe en vídeo y posteriormente edite periodísticamente la información, saldrán a la luz sus carencias narrativas a la hora de montar la pieza, algo lógico ya que su formación ha sido otra.
Del mismo modo, no se puede pretender que un redactor con una cámara de fotos tome instantáneas con la misma calidad que lo hace un fotógrafo profesional. De nuevo, ni su formación teórica ni sus conocimientos técnicos le permitirán conseguir imágenes que transmitan de la forma que lo hacen las tomadas por alguien dedicado a la fotografía. Por supuesto que se puede organizar una sección multimedia en la que los fotógrafos graben vídeo, incluso lo editen, pero si lo que se busca es la calidad y la diferenciación con respecto al resto de medios, ese no es el camino. Y afortunadamente ese no fue el camino que se siguió en elmundo.es.
A lo largo de los dos últimos años, desde que se estableció de forma un tanto oficiosa la sección de vídeos de elmundo.es, se produjo una simbiosis un tanto novedosa en el mundillo de la prensa online: el de los equipos multimedia. Frente al muy promulgado, cacareado y desde el punto de vista operativo, irrealizable, periodista multimedia, en elmundo.es se comenzó a utilizar un sistema de trabajo basado en dos redactores, uno de ellos para los textos, ya sea en la web o en el papel, y un segundo redactor que en lugar de libreta y grabadora, utiliza una cámara de vídeo. Dos redactores (ahora cuatro) nos especializamos y a la formación como periodistas añadimos los conocimientos técnicos necesarios para manejar cámaras de vídeo y software de edición. Con un equipo de dos personas se consigue, ahora si, cubrir una información con posibilidad de publicación en una amplia variedad de soportes. Y se ha conseguido crear un formato de reportaje-multimedia, no se si novedoso, pero desde luego muy efectivo. La ventaja de contar con dos redactores es que realmente se combinan en una información dos piezas independientes: el texto y el vídeo.
Claro, también se puede esgrimir que un fotógrafo puede aprender a ser periodista (algo que no dudo que se puede), pero esa diatriba ya quedó resuelta en la redacción precisamente por Pedro J. Ramírez, dejando claro en multitud de ocasiones que lo importante es hacer buen periodismo, y que las habilidades técnicas se aprenden a medida que resultan necesarias. Y un fotógrafo no es un redactor. Ni un redactor es fotógrafo, por supuesto. La existencia del equipo de vídeo de elmundo.es es la excepción que confirma la regla: redactores con una formación periodística y una capacidad técnica como no existe en ninguna otra redacción en España, ni siquiera en la redacción de El Mundo.”


Hola majo, primero felicidades por decidirte a entrar en la blogosfera. Está claro, la simbiosis soñada y la apuesta por los vídeos y los contenidos de calidad es inversamente proporcional a los cerebros encargados de gestionar los talentos de las redacciones, quiero pensar que esto no es sólo cosa de una sola empresa, quiero pensar.
Un abrazo enorme y sigue escribiendo!